Memento mori

Martina Corvo

Doctora en psicolingüística. 

Su especialidad comprende el estudio de los factores psicológicos que intervienen en uso del lenguaje. De padre italoargentino y madre extremeña, Martina posee un carácter impetuoso y reservado, pudiéndose confundir en ocasiones con la pedantería o lo pretencioso. Sin embargo, es una mujer extremadamente sensible a la que le cuesta menos relacionarse con los libros que con los hombres. 

De buena talla y belleza agreste, se incorporará a la investigación a regañadientes, interpretando los versos que el asesino deja en los escenarios de los crímenes que va cometiendo.

Antonio Mejía

Comisario de la comisaría de distrito de Delicias.  

Delgado, de escasa estatura y a punto de jubilarse, está consumido por el tabaco negro y el trabajo a partes iguales. Personaje íntegro y de gran carisma, de trato recio pero al mismo tiempo cercano y respetuoso. Tiene por norma no inmiscuirse en el trabajo de las personas en las que confía, como es el inspector Sancho. Su voz agrietada y tez amarillenta caracterizan físicamente a un personaje engañosamente secundario.

Jesús Bragado

Ex inspector de policía del grupo de Homicidios. 

Retirado no hace mucho tiempo del servicio por desavenencias con el comisario Mejía, pretende recuperar su prestigio de buen investigador intentando resolver por su cuenta este complicado caso. Ciento dieciocho kilos de detective venido a menos, que se fía más de su intuición que de los indicios y que antepone sus reglas a los manuales. Con características morfológicas más propias de un homínido, y manías rayanas en lo repugnante, su intervención terminará siendo clave en el desarrollo de la trama. Bragado sabe más de lo que cuenta aunque carece de los principios básicos de integridad que deben caracterizar al buen policía.

Aurora Miralles

Titular el Juzgado de Instrucción Nº1 de Valladolid. 

Rondando los cincuenta o casi en ellos, esta elegante y sagaz mujer destaca por un carácter fuerte, entreverado de cierta ternura. Sus convicciones se asientan en la firmeza y la rectitud de la línea recta. Es de esas personas que en circunstancias adversas, aportan visión perimetral y sentido común. Su buena relación con el inspector Sancho será fundamental en determinados momentos de la historia.

Patricio Matesanz y Alejandro Peteira

Subinspectores del Grupo de Homicidios. 

El primero es un experimentado policía, un soriano de pocas palabras pero de gran profesionalidad que nunca se deja guiar por su instinto, solo cuentan las pruebas que puedan utilizarse en un juicio.  

Peteira pertenece a la nueva hornada de investigadores, gallego hasta la médula y capaz de elaborar teorías tan enrevesadas como evidentes. Uno de los principales apoyos personales del inspector Sancho en la comisaría junto al agente Axel Botello.