Reseña de Khimera en "Bookeando con Mangeles"

"Los personajes y los escenarios están tan minuciosamente detallados que hay momentos en que llegamos a sentir auténtico pavor".

Debo decir que mi descubrimiento del fenómeno Pérez Gellida es relativamente reciente. No ha sido hasta finales del 2014 cuando leí Memento Mori. Había visto sus novelas en las librerías, pero cometiendo un sacrilegio del que sólo ahora soy consciente, siempre había retrasado su lectura. Las excelentes reseñas que fui descubriendo en distintos blogs me hicieron lanzarme a la piscina de cabeza y emborracharme de su trilogía "Versos, canciones y trocitos de carne". Los que hayáis podido leer alguna de mis reseñas, ya sabréis que, a día de hoy, soy una de sus más fervientes admiradoras, por tanto, cuando supe de la inminente publicación de Khïmera no dudé en apuntarme a una lectura conjunta de la que, sin lugar a dudas, he disfrutado muchísimo. 
 
Como ya nos adelanta Norberto López Amado en el prólogo de Khimera estamos ante una novela que es una advertencia y quepermanecerá ajena al paso de los años.

A close up of Bogatyr Volga with his army

Khïmera, aunque conserva el sello de César, supone un salto hacia otro registro totalmente distinto a sus anteriores trabajos. Una apuesta arriesgada con un excelente resultado.

Partiendo de una leyenda eslava César va tejiendo toda una distopía sobre un futuro no muy lejano para nosotros. La leyenda nos cuenta la historia del último bogatyr, una especie de caballero medieval que representa el bien y su peregrinaje hasta dar alcance al captor de su madre, el malvado Koschéi (representante del mal). 

La obra está estructurada en forma de sinfonía aportando una vez más a esta novela esa característica tan distintiva suya de introducir la música como ingrediente indispensable en cada una de sus novelas. Así tenemos un preludio, cuatro movimientos musicales y un rondó final . 
 
Salvando el primer movimiento, que nos sirve de marco para centrar la trama, podríamos decir que la historia arranca en el año 2054.  
 
"Tras la Guerra de Devastación Global que asoló el mundo, en el año 2039 se firmó la paz en Buenos Aires. A esta etapa le sucedió la Época Triste, un periodo de diez años en el que se desarrollaron una serie de corrientes ideológicas que supusieron una ruptura total con el sistema anterior". 

Asistimos a una sociedad dominada por la tecnología y totalmente domotizada donde existe un control absoluto de los movimientos de los ciudadanos en cada urbe. La intimidad es cosa del pasado, es un concepto que no existen ni fuera ni dentro de los hogares, un gran ojo que lo domina todo cuida de que nada altere el orden establecido y la superpoblación se ha convertido en el más grave de los problemas de la humanidad.
 
El mundo tal y como nosotros lo conocemos ha desaparecido y la Tierra está dividida en dos grandes zonas: el Mundo Impoluto, con unos niveles de seguridad más o menos aceptables y, el Mundo Manchado,  en el que sobrevivir es una auténtica proeza.

La realidad socio-política es escalofriante. El poder está concentrado en manos de unos pocos llamados oligarcas o élites politico-financieras y las diferencias entre clases sociales son abismales.  En la nueva sociedad, altamente elitista y totalmente deshumanizada los derechos plenos sólo los disfrutan unos pocos que quieren hacer y deshacer a su antojo, pero tienen un gran escollo para poder llevar a cabo sus proyectos y éste se llama Khïmera.
 
Khïmera es un grupo creado antes de la  

futuro
 
Guerra de Devastación Global por el ejército ruso para estar a la vanguardia de la guerra cibernética. ¿Conseguirán los integrantes de Khïmera poner freno a esta situación tan caótica?

Los personajes y los escenarios están tan minuciosamente detallados que hay momentos en que llegamos a sentir auténtico pavor. A través de sus líneas somos espectadores de una realidad muy probable y  absolutamente creíble. De todos los personajes me ha gustado especialmente Souleyname Sonko un personaje muy duro, pero con un lado oculto mucho más dulce y que aporta una nota de simpatía a los diálogos de la novela.  
 
Con un lenguaje cuidado e impecable el autor nos sumerge en un auténtico thriller futurista en nada equiparable a lo que podáis imaginar. 
 
En resumen, recomiendo sin duda la lectura de Khïmera porque con ella se nos proporciona la  llave que abre una  puerta desde la que poder vislumbrar nuestro futuro más cercano, un futuro dibujado con mucho acierto y, que aunque no provoque cierto temor, en realidad, no es tan descabellado como parece. Una novela muy bien construida y mejor acabada que no está exenta de sorpresas. Yo diría que con esta novela César ha creado un rompecabezas  en el que capítulo a capítulo vamos encajando las piezas. Una obra que sin duda denota un importante trabajo de documentación tras ella.

También quería advertir a quien tenga curiosidad por la novela de que no se trata de una lectura fácil, es más, el primer movimiento es muy denso y demanda toda nuestra atención, no obstante, este esfuerzo se ve recompensado a medida que nos adentramos en ella con una historia vertiginosa.  
 
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